domingo, 12 de diciembre de 2010

Sola me encuentro (algo robado)

Sola me encuentro,
en un mundo de fantasía
Y lo se…
por que mi corazón lo siente

Y es el viento el que trae ese amor
ese amor que me estremece
me enloquece, me domina

Es el viento
que me atrapa
en la red de la ignorancia
y me venda ya la vista y expulsa a mi razón

Y pierdo la menoría
y olvido la decencia, por que es la esencia la que me lleva a ese extremo
Donde no eres de nadie
donde ya no soy nadie

Por que eres de a aquel norte
y vienes desde el sur
pero quieres mi oriente
y le perteneces a occidente
pero eres inconsciente de tu rumbo
y te lleva aquel viento
el que lleva ha la aventura
donde nadie es de nadie
donde ya no eres nadie

Pero eres ese viento
aquel que llega y me atrapa
y me eleva y me agita
Y a la vez me desorienta
y me pierdo sin oriente donde queda mi razón.


lunes, 4 de octubre de 2010

Mi camino

Sin maquillajes como mascara

Ni tacos que atrasen mis pasos

Sin personajes que distraigan mis deseos

Ni testigos que afloren mi camino

Sin recetas que condicionen mi magia

Ni palabras que atenten mi conciencia

Sin mandatos que resuenen a lo lejos

Ni besos que me hagan compañía

Ni tu sombra ni tu guerra tienen que ver conmigo.

martes, 31 de agosto de 2010

La eternidad del instante

El mejor tipo de amor es aquel que despierta el alma y nos hace inspirar a mas, nos enciende el corazón y nos trae paz a la mente.”

“El diario de una pasión”

Descalza, serenamente sentada en un blanco sillón, la ropa sobre el suelo, un denso olor a cigarro y el vino descorchado sobre la mesa. El imponente piano, su torso desnudo, sus dedos moviéndose mecánicamente mientras el viento movía las cortinas, y el frio aire estremecía mi cuello. Melodía tras melodía, lo contemplaba sin querer perder detalle alguno, desde la perfecta terminación de su oscuro pelo en la nuca, hasta la cavidad que formaba su columna atravesando simétricamente su espalda. Mi mirada se fijó en el reflejo de su cara en la luminosa madera, seducida por sus negros ojos excitados y enardecidos, que profesaban maestría. La música dibujaba pequeños puntos brillantes, pequeñas esferas relucientes que parecían danzar a ritmo, mientras se arremolinaban y desaparecían en la oscuridad. Mis sentidos se hallaban tan perceptivos, que creí escuchar el sonido de su índice rozando las partituras, su contenida respiración y sus apaciguadas manos acariciando cada nota que desbordaba filosofía.

No recuerdo con precisión en qué momento de que canción una lágrima sorprendió a mis ojos, siguió su destino hacia mis labios y cayó en mi copa, sonreí, di un último trago y reprimí el impulso entorpecido de ir y besarlo. Cerré los ojos, apenas lo hice sentí elevarme poco a poco y una fragancia a rosas inundar el ambiente, tomé un profundo respiro e intenté mantener esa sensación de perfección y plenitud, como quien quiere detener el tiempo, como quien quiere eternizar el instante. Una última y prolongada nota hizo eco en la sala, y de pronto el silenció me obligó a descender bruscamente, pesada y aturdida, abrí mis ojos y volví a observarlo, aun de espaldas volteó su rostro y su electrizante sonrisa se proyecto enteramente hacia mí. Luego, posó nuevamente sus manos sobre el piano, recomenzó la magia y volví a sentir elevarme entre la paz, la calma y la armonía.

Josefina. C .Oscunepe

martes, 13 de julio de 2010

si yo quería palabras tengo palabras..!

Tu perfecto imperio de lo impotente.

Tu revolución de héroes comprados e inertes.

Tu irónica filosofía, lisa y macabra.

Tu madriguera, sin lumbres ni testigos.

Tu bajo vuelo, tan invalido y mundano.

Tus efímeros gestos, tan toscos, tan abstractos.

Tus obstinada forma de ver la vida.

llana, resignada, tan predecible.

Tu ingrata mochila, pesada de turbios adioses.

Tus hechizantes blasfemias en oraciones de oro

y Mi enfermo afán de coleccionar tu palabras.



domingo, 11 de julio de 2010

Mil lágrimas no justifican una sonrisa.

Hacen faltas locos, para combatir la hipocresía,

Mil lágrimas no justifican una sonrisa.

Levanten la mirada y abran los ojos

Por fin un cielo azul y despejado

Que no es de tiza, Que no es de cartón,

Finalmente un paisaje sin avisos publicitarios.

Adonde corres? El amanecer no va a esperarte

La pegajosa mentira se fundió en tu piel,

Hacia donde corres? Hacia donde corres?

Nadie te anhela mas allá del andén.

Hacen faltas locos, para combatir la hipocresía,

Mil lágrimas no justifican una sonrisa

Se que también quisieras sentirse mariposa

Sobrevolando la pradera del olvido...

Tan cerquita de mí.


Tan cerquita de mí,

Me rompí en mil pedazos

Dejando palabras muertas

En papeles de seda.

Mi desgarrada voz,

Desteñida y desgastada

Grita entre la quietud y el silencio.

Buscando los adjetivos

A esta vida arañada.

Buscando los motivos

Para no remontar

Este barrilete que al viento le teme,

Que le teme al tiempo,

Que le teme al amor.

Encontrando excusas

Escogiendo pretextos

Para sabotear mí vuelo,

Para no dejarte volar

Tan cerquita de mí.

Pulcra fusión de lo sobre natural.


Embriagada conexión.

Perfecta combinación

Entre la locura y el delirio.

En la oscuridad

Jugamos a ser alguien más.

Olvidamos las reglas, los detalles,

Los minutos, las formas,

Con pequeñas e impulsivas pinceladas

Sobre el lienzo de nuestra piel,

Hay besos que hablan de más,

Palabras que se deberían quedar en el tintero.

Embriagadas miradas que quitan el aliento,

Y tú fragancia permanece en mi

Y con tu recuerdo vuelvo a adormecerme

Pulcra fusión de lo sobre natural.

Embriagada conexión

Perfecta combinación

Entre la locura y el delirio.

martes, 15 de junio de 2010

El....



El sol salió hace apenas unos minutos. Él está sentado en el mismo banco y en la misma plaza donde podrías encontrarlo todas las mañanas, en la misma posición y con la misma mirada. Un par de libros de un lado del frio banco del cemente y del otro, un pilón de hojas en blanco, prolijamente organizadas y listas para ser escritas.
La plaza está, al correr de las horas, más y más transitada, las madres llevan a sus hijos a la escuela, hombres y mujeres van y vienen de sus trabajos, el mundo lleva su cotidiano y rutinario ritmo céntrico porteño. Pero él, sigue con su mirada al suelo, tranquilo, pasivo, distante, plácidamente alejado, como si esperara que algo lo sacudiera por dentro, algo que lo despertara y lo arrastrara lejos de sus propios pensamientos pero aun, sigue esperando.
El sol está en lo alto del cielo, a él le gusta vislumbrar como se asoma entre las hojas en las copas de los arboles, tan despacio y tan premiosamente. Él está sentado en la vereda del cordón, escribe rápido, muy rápido, su mano se mueve mecánicamente y la gente parece no notarlo, solo algunos niños, giran a observan sus hojas y aunque él mira a estos curiosos infantes, ninguno de ellos le devuelve la mirada, son sus hojas las que vociferan atención. Permanece esperando.
Le encanta mirar los autos pasar, imagina las posibles vidas que cada uno de los conductores podría tener, y lo alejado que está el de eso. Observaba cómo los padres llevaban a sus hijos de la mano, cómo algunas mujeres miraban a sus esposos con ese brillo en los ojos, con la serenidad y el amor del día a día, algo que él sabía que jamás iba a entender. Él, sin embargo sigue esperando.
Las cartas muertas habían sido una fascinación para él toda su vida. Cuando era apenas un niño, su padre, que trabajaba en una importante empresa, recibía muchas cartas debido a su significativo cargo, pero al morir, él se hacía cargo de quemar la correspondencia, después de leerla, por supuesto. Así se empezó a fanatizar con las cartas que sabía que su destinatario jamás iba a leer, algo de misterio mezclado con enigma y frialdad. Él vive su vida con misterios, enigma y frialdad. Pasaron muchos años y a él atrae todavía las cartas sin dueño, cuando ya no pudo recibir más, empezó a escribirlas el mismo, por eso corren los rumores de su locura, dicen, que son tantas las cartas con miles de palabras de dolor y despedidas leídas y escritas, que jamás pudo desprenderse de ese viejo y opaco sentimiento. El espera de igual manera.
La noche cubre la plaza, los ruidos de la cuidad empiezan a cesar y todo está en absoluto silencio y quietud. Él se recuesta sobre el banco frío de cemento, relee las cartas que escribió en el día. Piensa en que mañana podría escribir si no se distrajera con las personas, los padres, los conductores, cree que mañana tal vez algún niño realmente lo va a mirar. Puede que tenga hambre y algo de frío, puede ser, que se sienta terrible hasta dolorosamente solo, pero jamás se daría cuenta, es que, es tanta la abrumada nostalgia y la penosa melancolía, que no tiene espacio para nada más. Aun está esperando, de igual forma.

lunes, 14 de junio de 2010


Me gusta tu expresión cuando crees que no estoy mirando,
me gusta tu sonrisa, la real, la completa y la comprometida.
Me gusta mirar tus manos aferradas al volante,
me gusta que estés despeinado, y que no te importe.
Me gusta que en ocasiones sepas que decir...
me gusta acariciar tus manos al caminar y que no lo notes ,
Me gusta tu forma de hablar, sin avisos publicitarios.
Me gusta tu forma de andar, suelta, desinteresada.
me gusta tus mirada, descubriéndome e investigando todo.
Me atrae la terminación de tu pelo,
y el remolino al costado derecho
Me atrae tu perfume.. siempre lo descubro en las despedidas,
Me atrae como tu cuello de ve por debajo de la camisa,
me atrae tu hambre de conocimientos altruista
Me atrae como mi cabeza encaja en tu hombro..
Me atraen tus hombros,
Me atrae como tus pestañas rosan tus cejas cuando te sorprendes,
Me enloquecen tus hoyuelos alargados cuando te sonrríes,
me enloquece que me beses distraída,
me enloquece que no me hayas llamado,
me enloquezco cuando llamas,
me enloquece tu sabiduría cuando no la espero,
me enloquece tu inocencia, cuando bromeo con no quererte.
me enloquece tu calma, cuando te cuentos mis verdades.
me enloquece pensarte cada instante, y que ni imagines.

domingo, 13 de junio de 2010

Jonni Vidal ...


Todo el mundo actúa, solo que algunos trabajan de eso...

lunes, 7 de junio de 2010

..Dibujate ( Diego J Barrios )

Dibújate en mis ojos

y dímelo de frente,

que el tiempo no corre,

mi corazón se ha detenido…

ya nada pierdes.

Dibújate en mis ojos,

quiero verte la cara,

quiero entender tu mirada,

comprender éste fracaso.

Un velo negro

cae sobre mi pueblo,

y el desengaño

despierta como un tirano.

Dibújate en mis ojos,

utiliza tu voz,

no me hagas más daño.

Gracias amor,

gracias por todo;

ahora déjame ir,

libera mi llanto.

Dibújate en mis ojos

y despídeme tiernamente,

tu voz efervescente

otra vez me ha herido…

Hagamos el amor

por lo que fuimos,

dibújate en mis ojos

y abandóname para siempre.

Reinventaras el mundo...


Y se va a reflejar en tus ojos, de amabilidad y ternura,

Agarrara tu dedo como única conexión con el mundo

Tal vez saque tu mirada, o tus manos,

O tú paso firme y parejo al andar por la vida,

Conocerá de oleos y lienzos…

De buena música y arte en cada esquina.

Sus primeros pasos, tan pequeños y tan gigantes…

Su mirada descubriéndolo todo…

Te sentirás tan vulnerable ante sus rosadas mejillas,

Y sentirás que solo fuiste hecho para amarlo…

Lo veras tan claro, tan perfecto.

Su sonrisa valdrá más que tu vida,

Sus sueños serán tus sueños,

Y reinventaras el mundo,

Con tal de no verlo llorar.

Como explicar esto en un par de palabras?

Como expresar tanto, en un par de líneas?

domingo, 6 de junio de 2010

Palabras que van...
palabra que vienen..
no sos mas que eso..
puras palabras,
Palabras que dicen mucho...
y verdades callan...
Sos solo palabras.
Palabras dulces..
palabras amargas..
las que enamorar...
pero luego engañan
Palabras sin sentido
son las que te creo..
te creo todo...
AUNQUE SE QUE ESTAS MINTIENDO

Cuando te vas


C
uando te vas, mi mundo se vuele gris
las flores se cierran
las paredes se caen
el tiempo no corre
los pajaros no cantan
el sol no brilla
solo abarca lo oscuro
el miedo
la inseguridad

Cuando te vas la luna no aparece,
mis ojos se cierran inundados de lagrimas,
se cierran las puertas,
se pierden los caminos
se apaga el cielo
se enmudece mi boca,

Cuando te vas mi vida desvanece hasta tornarse fría,
por eso no te vayas,no te alejes
que mi vida es un infierno....si no estas.

inviernos más inviernos


Siento tu voz, aunque no te vea,
es como si me escucharas desde lejos,
como si otra vez te tuviera cerca...

Acá todo esta igual, aunque no lo pareciera
los veranos son mas fríos,
y los inviernos, mas inviernos cada año.

Tu risa se me esfumó esa mañana
en ese momento, en ese lugar,
y tan solo no la vi...

Se me hizo tarde para confesiones,
los días solo pasan
ya vez...es de noche y no estás.

Me quede muda en sueños y
aunque intento realmente no me creo
este chiste de decirte adiós.


lloroo....

No lloro por que lo que no me diste

lloro por lo que podrías y simplemente elegiste no darme.

Lloro por que tanto había y hoy hay tan poco

Lloro por que la suerte, el destino y vos, no estuvieron de mi lado.

Estas lagrimas no son de amor...son de nostalgia de lo perdido.

Solo por eso, hoy te das el lujo de verme llorar.

sábado, 5 de junio de 2010

Te comienzo a olvidar..

Comienzo a olvidar tu ojos,
que maldición en mi vida tus ojos...

Empiezo a olvidar tus manos,
el mapa de mi rumbo tus manos...

Se me pierde tu mirada entre mil miradas,
mi camino mas alumbrado tu mirada...

Hoy no hace eco tu risa en mi silencio,
que deliciosos tus silencios...

Ya no logro imaginar tus besos
que dosis de vida tus besos...

Ahora no invoco esas palabras,
mi sabia religión tus palabras...

Ni siquiera imagino tus caricias en la oscuridad,
las compuertas de mi paraíso tus caricias...

Debe ser hora de regresar,
volver, por fin volver...


Ayer...


Ayer pase por tu esquina,

mis pies solos marchaban a tu puerta

como si un reflejo tan humano los impulsara,

me contuve para no tocar tu puerta,

me contuve para no llamarte,

para no volverte a ver.

Ayer escuche tu nombre en labios de un desconocido

y dude en pensarte, dude en quererte y en volver a perderme,

como si te me hicieras prohibido, como si no fueras tan mio

me contuve para no llorar, me contuve para no gritar

tal vez realmente me equivoque,

tal vez jamás vuelva a saber de ti,

tal vez, todo lo que hoy me falta y necesito

ya no es parte de mi.

domingo, 30 de mayo de 2010

MI PATIO....




Mamá no era una mujer “normal”, era una típica mama del siglo XXI, podía trabajar, criarnos, cocinar y limpiar, pero siempre con una sonrisa dibujada en la cara. Papá la conoció en esos bailes de antes, la “cabeceo” como se decía en ese entonces, se casaron y se mudaron a Desolación, el pueblo donde me crie, mamá era profesora de educación física, siempre había soñado con ser odontóloga, pero por cuestiones económicas nunca pudo. Estaba divorciada y trabajaba todo el día, cuando podía se hacia un tiempo para jugar con nosotras, cocinaba masa y nos dejaba armar galletitas con formas extrañas para después comerlas, o nos dejaba usar su maquillaje, jugábamos a ser modelos, aunque siempre aparecían todos rotos, nos prestaba su ropa, para hacer Pasarella puertas a dentro, encerradas dentro de la fantasía de cuatro paredes, y sentirnos grande y hermosas pero, además del juego, nos sentíamos capaces de todo. No teníamos mucha plata, pero si hay algo que mamá tenia, era imaginación y practicidad para disimular la pobreza. Nos pasábamos horas jugando al lado de la venta en la casa que nos dejo papá…qué tiempos aquellos.
Camila me llevaba tres años, pero aun así jugábamos todo el día, mi patio era gigante, había dos árboles y dos hamacas oxidadas, mamá plantaba flores, y en una época hasta tomates y calabazas. Los yuyos se llevaban de mosquito, y cada piedra que levantabas era un sorpresa, algún nuevo insecto que investigar. Horas en el patio ayudaba a que nuestra imaginación volase y nos creyéramos Cenicienta, blancaniebes o Alicia en el país de las maravillas. Jugamos tanto, nos aprendíamos las conversaciones de las películas de Disney, para actuarlas después de la infaltable merienda. Mama nos había hecho un cuarto de juegos, ahí guardábamos todos los juguetes, sanos o rotos, todo servía a la hora de jugar, juguetes de plástico, barbies y mucha ropa, entre ellas había dos polleras, una roja de guata, con vuelo ideal para hacer de princesa entre los yuyos de jardín y otra blanca, bastante fea, con lunares verdes y olor a viejo, que por ser la más chica, me correspondía. A los 12 años, Camila se fue a vivir con papa, un hombre bastante frio, pero con una ternura y niñez oculta en la mirada, había quedado huérfano de chico y nunca supo bien como decir lo que sentía, no tenía patio... aun así, nos encantaba que nos llevara al campo a andar a caballo, cuando pintaba el aburrimiento nos devolvía con mama. Desde ese momento, empecé a jugar sola. No sabía bien que era lo que me atraía de las lombrices, pero el encerrarlas en un frasco y mirarlas, era para mí, toda una aventura. Juntaba unas cuantas, les echaba tierra y esperaba que hagan sus túneles. De chicos amábamos la naturaleza… no se que nos paso desde entonces.
Empecé a dejar de jugar en el patio, prefería escuchar música tirada en la cama, a veces miraba el patio pero desde la ventana, ya no en la hamaca ni mirando las nubes. Las películas de Disney ya no eran mi pasión, ni soñaba despierta con ser unos de sus personajes y tener mil aventuras, aunque, debes en cuando las miro, jamás volví a robarle la pollera a Cami mientras no estaba, ni puse lombrices en un frasco, ni le use el perfume importado a mamá, y ciertamente, jamás me sentí capaz de todo por usarle el pintalabios y ponerme sus tacos. Vendimos las hamacas y nos mudamos, el centro es mejor cuando sos adolecente, hay días en que recuerdo como olía el pasto de mi patio, en como esperaba que sea primavera para sentirme princesa entre las flores que mamá plantaba con una paciencia y una ternura jamás vista, recordaba el movimiento de mis hamacas, las mil formas que inventábamos torciéndola de un lado para el otro, las lombrices, cavar un pozo en la tierra húmeda, la emoción de encontrar una, solo un paleontólogo entendería esa sensación de plenitud.
Hace años que no voy al patio de mi antigua casa, una vez pase y vi unos niños jugando en el mismo árbol donde me raspe el codo por primera vez, donde mi mamá nos reto por haber bajado un nido, o cortado una rama para hacer una espada, ellos estaban ahí. Debo confesar que sentí celos y no sanos precisamente, celos de ver a unos intrusos disfrutando del patio que me vio crecer, quería ir y decirles que cada hoja de ese árbol me pertenecía y que en cada rincón de ese verde, había un pedazo de mi vida, pero resistí, después de todo yo me había ido, yo había abandonado a mi patio. Camino a casa, logre reflexionar y pensé lo que hasta entonces sostengo cuando la nostalgia se apodera de mi, ese patio formo parte de mi vida, es el recuerdo más grato de mi infancia, pero me reconforta pensar que ahora es instrumento de felicidad, risas y juegos para otros niños y que ellos cuidaran de él, tanto como lo hice yo, después de todo, mi patio no se sentirá tan solo por las tardes, crecerán sus flores y mil historias se colmaran de aventura sobre sus pastos y yugos. Dejé mi infancia donde ahora juegan esos niños, el patio y ellos se comvierten en uno, crean personajes, se sienten capaces de hacer todo, reviven mil historias y buscan lombrices.
Si me preguntan cual momento de tu infancia fue el más feliz, sin vacilar respondería, tirada en el pasto de mi generoso patio, creyéndome capas de todo y mirando las nubes.


Josefina Oscunepe…

miércoles, 19 de mayo de 2010

37 grados ( Un amigo invitado al baile, Diego J. Barrios)

Mirá como llueve…,

vos tan cerca,

yo tan lejos.

Melancólicas gotas

cristalizan la ventana,

serás siempre mi amor,

hoy lo se, no lo niego.

Mirá como llueve.

Recuerdo cada

oportunidad perdida,

recuerdo cada parte

de tus sonrisas.

Recuerdo mi ego,

mi lado sensible,

tu inocencia.

Mirá como llueve…

pensemos igual,

por favor, extrañémonos,

busquemos las palabras

que ya no nos diremos.

Bajo éste hermoso

cielo grisáceo

veamos juntos la lluvia,

solo por hoy

amémonos.


Y sin embargo.

Eres privado, eres prohibido,

Eres un sueño, y sin embargo te sigo,

Eres duda, eres pecado y castigo,

Eres letal veneno, Y sin embargo te bebo,

Eres diablo, eres invierno,

Eres hielo, Y sin embargo me quemo

Eres sed, eres desierto

Eres camino, y sin embargo me pierdo,

Eres anónimo, eres fulano,

Eres lejano, y sin embargo me atrevo,

No eres sinónimo, no eres adjetivo,

No eres mi antónimo, y sin embargo te escribo,

No eres magia, no eres deseo

No eres pasión, sin embargo te quiero,

No eres mío, ni eres ajeno,

Eres ilusión, y sin embargo te espero...

Mas Allá

Más allá del lumbral de lo cotidiano
Más allá de lo previsto y meditado,
Más allá de las reglas impuestas,
Más allá de lo proyectado,
Siempre me espera un camino,
un signo de pregunta y un atajo.

Más allá de mis historias y libros,
Más allá de lo resignado,
Me encuentro con mil lápices
Y mil hojas en blanco.

Más allá de los finales,
Más allá de los comienzos
Siempre me espera… más allá de todo,
La moraleja de cada cuento.